martes, 3 de julio de 2012

Placer


Muchos objetivos se pueden perseguir al abordar un libro, pero uno de los más sinceros y gratificantes es la búsqueda de placer. El placer que puede dar un libro es incomparable.
De todos los libros que he leído hay muchos que me han causado una impresión tremenda, que me han ocasionado vértigo por su magnitud y genialidad, pero su lectura no siempre me ha sido extraordinariamente grata. Por ejemplo Pastoral Americana me parece la mejor novela de Philiph Roth (de las que he leído), es realmente magnífica e incomparable, luego de terminarla quede aturdido y sin poder reaccionar, sin embargo mientras leía El mal de Portnoy, del mismo autor, me regocijaba más, gozaba con cada página y no podía parar de leerlo. Algo parecido me parecido me pasó con Hijos de la Medianoche de Salman Rushdie y Cien años de soledad. Hijos de la medianoche me mantuvo pegado al libro, disfrutándo un goce sin comparación; mientras que Cien años de soledad, aunque definitivamente me parece una novela mejor que la anterior, no me causó tanto placer.
Por eso hace un par de semanas me propuse hacer una lista de los libros que más placer me han causado y resultó la que sigue (no tiene orden):

  • Tres tristes tigres – Guillemor Cabrera Infante
  • Hijos de la medianoche- Salman Rushdie
  • El desierto de los Tártaros- Dino Buzzatti
  • El mal de Portnoy- Philiph Roth
  • Un amigo de Kafka y otros cuentos- Isaac Bashevis Singer
  • La palabra del mudo- Julio Ramón Ribeyro
  • El maestro y Margarita- Mijail Bulgákov
  • La marcha de Radetsky- Joseph Roth
  • La guerra silenciosa- Manuel Scorza
  • El beso de la mujer araña- Manuel Puig
  • Don Quijote de la Mancha- Cervantes
  • El mundo según Garp- John Irving
  • La amigdalitis de Tarzán- Alfredo Bryce
Luego de hacer esta lista le pedí a tres amigos (Juan Pablo Torres, Jorge Monteza y Giovanni Barletti), grandes lectores y narradores (aunque la afirmación anterior no se haya comprobado todavía en uno de ellos ja ja), que redactaran las suyas, con un aproximado de diez libros por lista. Aquí se las dejo:

Juan Pablo Torres
  • Bajo el volcán, de Macolm Lowry.
  • Guerra y paz, de Lev Tolstoi.
  • Teatro (sí, casi cualquier página), de William Shakespeare.
  • En busca del tiempo perdido (todo, pero especialmente, A la sombra de las muchachas en flor), de Marcel Proust.
  • ¡Absalón, Absalón!, de William Faulkner.
  • La trilogía de Depford (sobre todo El quinto en discordia), de Robertson Davies.
  • Los reconocimientos, de William Gaddis.
  • Suttree, de Cormac McCarthy.
  • Llámalo sueño, de Henry Roth.
  • El gran sertón: Veredas, de Joao Guimaraes Rosa.
  • El teatro de Sabbath, de Philip Roth.
  • Del tiempo y el río, de Thomas Wolfe.
  • La marcha Radetzky, de Joseph Roth.

Jorge Monteza
Copio (sin autorización del autor) una aclaración antes de mostrar su lista:
Estimado joven de a-cero: tu planteamiento me sugiere la siguiente digresión: En literatura se me hace imposible separar lo bueno de lo placentero. Que no siendo lo mismo, desembocan en lo mismo: buena literatura. Aquella que es buena precisamente porque nos proporciona goce intelectual (como sugería Borges) y goce estético a la vez. Aunque la literatura se asemeja en muchas cosas a las mujeres se diferencia en algo sustancial: la mujer que es buena no siempre es la mujer que está buena. El hecho de que se pueda hallar ocasional y casi excepcionalmente en una mujer con ambas cualidades no quiere decir que estas no se distingan. En la literatura esto no se puede. Haciendo esa aclaración y sin traicionar ese principio, hago una lista de diez libros:

  • El Quijote / Miguel de Cervantes
  • Los viajes de Gulliver / Jonathan Swift
  • El nombre de la rosa / Umberto Eco 
  • El poder y la gloria / Graham Greene
  • Las olas / Virginia Woolf
  • Luz de agosto / William Faulkner
  • Ficciones / Jorge Luis Borges
  • La metamorfosis y otros cuentos / Franz Kafka
  • Las ciudades invisibles / Italo Calvino
  • Todos los cuentos / Julio Cortázar
  • Los ríos profundos / José María Arguedas
  • Un mundo feliz / Aldous Huxley
  • La insoportable levedad del ser / Milan Kundera
  • El extraño caso de doctor Jelyll y Mr. Hyde y otro relatos / Robert L. Stevenson.

Giovanni Barletti
  • Catedral/ Raymond Carver.
  • Cartas a Theo/ Vincent Van Gogh
  • La casa de cartón/ Martín Adán
  • Cuentos/ Ernest Hemingway  
  • Cuentos completos/ Julio Cortázar
  • Winesburg Ohio/ Sherwood Anderson        
  • A sangre fría/ Truman Capote 
  • Los miserables/ Víctor Hugo
  • Dublineses/ James Joyce        
  • En el camino/ Jack Kerouac    
  • Cuentos completos/ F.S. Fitzgerald
  • Los detectives salvajes/ Roberto Bolaño

Copio (con autorización del autor) un texto que escribió para la ocasión.
No sin esfuerzo he tenido que hurgar en mi mente para recordar aquellos libros me proporcionaron gran placer. Quizás no sean los mejores que he leído (algunos sí), pero de sus lecturas guardo especial constancia no sólo por su maestría sino porque llegaron a mí en épocas inmejorables, de inquietudes estéticas satisfechas y acontecimientos personales que alegraron aún más mi existencia. Catedral fue un verdadero deslumbramiento por la simpleza del lenguaje y el significado implícito que puede guardar cada palabra. Vincent Van Gogh se convirtió inmediatamente en mi ídolo con sus atribuladas cartas y su pasión desmedida por comprender el arte, la vida y todo. No en vano dijo Henry Miller que esas cartas significan la victoria del hombre sobre el arte. La Casa de Cartón fue el más placentero de todos, mil veces lo he leído y siempre ando buscando excusas para abrirlo de nuevo. Los cuentos de Cortázar me hacen reír, entristecerme, sorprenderme como un niño, como alguien que lee por vez primera un texto. Acostumbrado como estoy a despanzurrar los libros en pos de aprender algo con Cortázar quedo indefenso, no puedo. Leí Los miserables y Los detectives salvajes en el verano del 2011, época especialmente feliz de mi vida y sus lecturas supieron adecuarse con la idea de que todo puede perfecto siquiera por unos días. Winesburg Ohio es un libro hermoso y mientras lo leía las preocupaciones y tribulaciones de George Willard eran también las mías. Los 49 cuentos de Hemingway hicieron que replanteara mi narrativa, además que siempre recuerdo escenas de sus cuentos cuando camino por la calle o atravieso el campo en Moquegua. Debí batir algún record mundial de lectura leyendo A sangre fría. ¡Demasiado interesante! Joyce es un maestro y siento un placer inconmensurable cuando me topo con un cuento epifánico. En el camino fue muy especial porque para mí era como ir en el asiento trasero de esos carros desvencijados que se agenciaba Dean Moriarty para atravesar Estados Unidos y desafiar el stablishment que tanto jode la vida. Por último, F. S. Fitzgerald es un maestro y apenas leí el primer tomo de sus cuentos supe que no me detendría hasta conocer toda su obra.

Aunque acepto que existe una gran dificultad para la confección de estas listas, por lo expuesto por Monteza, y porque deberíamos primero definir con exactitud qué es el placer (tarea imposible), exhorto a quien quiera a que haga la suya propia y la comparta para que todos podamos sentir el placer que nos ofrecen sus maravillosos libros.

lunes, 11 de junio de 2012

Discurso de Amos Oz al recibir el Premio Príncipe Asturias de las Letras 2007

Este discurso me pareció hermoso, creo que debería ponerse en los libros de enseñanza de literatura de todo el mundo. Compártanlo si les gusta.

Discurso de Amos Oz al recibir el Premio Príncipe Asturias de las Letras 2007
Si adquieres un billete y viajas a otro país, es posible que veas las montañas, los palacios y las plazas, los museos, los paisajes y los enclaves históricos. Si te sonríe la fortuna, quizá tengas la oportunidad de conversar con algunos habitantes del lugar. Luego volverás a casa cargado con un montón de fotografías y de postales.
Pero, si lees una novela, adquieres una entrada a los pasadizos más secretos de otro país y de otro pueblo. La lectura de una novela es una invitación a visitar las casas de otras personas y a conocer sus estancias más íntimas.
Si no eres más que un turista, quizá tengas ocasión de detenerte en una calle, observar una vieja casa del barrio antiguo de la ciudad y ver a una mujer asomada a la ventana. Luego te darás la vuelta y seguirás tu camino.
Pero como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza.
Cuando lees una novela de otro país, se te invita a pasar al salón de otras personas, al cuarto de los niños, al despacho, e incluso al dormitorio. Se te invita a entrar en sus penas secretas, en sus alegrías familiares, en sus sueños.
Y por eso creo en la literatura como puente entre los pueblos. Creo que la curiosidad tiene, de hecho, una dimensión moral. Creo que la capacidad de imaginar al prójimo es un modo de inmunizarse contra el fanatismo. La capacidad de imaginar al prójimo no sólo te convierte en un hombre de negocios más exitoso y en un mejor amante, sino también en una persona más humana.
Parte de la tragedia árabe-judía es la incapacidad de muchos de nosotros, judíos y árabes, de imaginarnos unos a otros. De imaginar realmente los amores, los miedos terribles, la ira, los instintos. Demasiada hostilidad impera entre nosotros y demasiada poca curiosidad.

miércoles, 6 de junio de 2012

¡Mayo!

Excelente mes. Dos maestros contemporáneos de la novela, el descubrimiento de un uruguayo imprescindible y tres grandes clásicos del siglo XX. ¿Qué me deparará junio?


Desgracia
J.M. Coetzee
Producto de un escándalo sexual con una de sus alumnas, David, abandona su cátedra y su ciudad para irse a vivir una temporada en la casa de su hija, quien vive en una zona rural sudafricana. Un tarde ocurre un suceso trágico que removerá todas las certezas de David y lo hará cuestionar todo cuanto creía sobre lo natural.
Una novela abrumadora y contundente de goce asegurado que explora lo salvaje y los límites de lo racional. Coetzee cumple con lo que todos prometen de él. Realmente extraordinario. Habrá que leer más libros suyos.

No digas noche
Amos Oz
No digas noche cuenta la historia de Teo y Noa, una pareja de israelíes de sesenta y cuarenta y cinco años respectivamente. Teo es un hombre experimentado y ecuánime, mientras que Noa, una mujer activa y apasionada. Ella es profesora de un instituto y a la muerte de uno de sus alumnos se encarga de instalar en su pequeña ciudad un centro de rehabilitación de adicción a las drogas siguiendo el deseo del padre de su alumno fallecido.
Debo admitir que me gustó más La bicicleta de Sumji, deliciosa novelita corta del mismo autor, pero no debo dejar de decir que esta novela es bastante buena, de una sutileza exquisita.


La Trilogía Involuntaria de Mario Levrero
Son tres perturbadoras novelas que mediante la narración de hechos totalmente extraños tratan de explorar la mente de su autor y sus más profundas preocupaciones. Levrero es un gran autor que merece mayor difusión, un extraño entre extraño y un gran intérprete del caos de la mente humana.

La ciudad
Un hombre que acaba de mudar sale a la tienda, en plena lluvia; pero se pierde y no puede regresar a su casa. Un camionero acepta jalarlo un trecho pero termina siguiendo a una mujer que lo lleva a una extraña ciudad donde todas las leyes de la lógica y el trato entre las personas son obsoletas.
Una narración atrapante y misteriosa que, a mi parecer, siendo la más floja de las tres novelas que componen esta trilogía, no deja de ser excelente y de urgente lectura para quien aún no la haya abordado.

El lugar
Un hombre despierta en una habitación a oscuras, pero no recuerda haber dormido ahí. Al tratar de buscar una salida da con una puerta que lo lleva a una habitación idéntica y luego a otra y a otra hasta que la situación va cambiando de a pocos y le ocurren las más extrañas situaciones y encuentra a personajes cada vez más insólitos.
Sin duda la que más me gusto de la Trilogía, reto a quien sea capaz de no leerla de un tirón y totalmente absorto en los sucesos que narra. Chocante manera de sumergirse en el yo.

París
La más rara de las tres. El protagonista llega a París luego de trescientos años de viaje y luego de subir aún taxi cuyo conductor estaba casi momificado y luego de ser arrastrado por una grúa, es internado en una suerte de clínica en la que se sumerge en acontecimientos perturbadores y reveladores hasta llegar a un final que podríamos llamar… no, aún no existe un adjetivo.



El castillo
Franz Kafka
K. llega a una ciudad dominada por un castillo. El será el nuevo agrimensor, pero la ciudad no necesita de un agrimensor. El trata de comunicarse con los señores del castillo para regularizar su situación y poder ser un ciudadano normal de la ciudad, pero todo esfuerzo es infructuoso.
Inmensa narración con infinidad de interpretaciones desde lo social y político hasta lo religioso. Definitivamente inclasificable, inexplicable. Creo que esta obra retorció a la literatura y abrió nuevos caminos.
Precaución: al terminar su lectura uno puede quedar boquiabierto un buen tiempo.


La muerte en Venecia
Thomas Mann
Gustav Von Aschenbach, hastiado, se refugia en una Venecia enferma. En ella reflexiona sobre la belleza pura al ver a un adolescente polaco de nombre Tadzio.
Una increíble reflexión sobre la belleza, con descripciones memorables y un personaje sólido.



La Marcha de Radetzky
Joseph Roth
La decadencia de un imperio contada a través de la decadencia de una familia noble (aunque esta nobleza no sea antigua): los Trotta.
Bellísima novela, de las mejores de su especie. Realmente magistral y cautivante. Una visión de la vida y las costumbres del Imperio Austro-Húngaro y su tiempo. La inevitabilidad de su decadencia y las razones por las que esta ocurre dejarán encandilado a más de uno haciendo que las sinapsis entre sus neuronas aumenten geométricamente durante la lectura de esta obra maestra. Además es sumamente entretenía y atrapante. Hermosa. Hermosa. De lectura obligatoria.

martes, 8 de mayo de 2012

Mis lecturas de Abril


Cuando, luego de mis impactantes lecturas de Singer y Roth, estaba a punto de hacerme la circuncisión en ceremonia pública y convertirme al judaísmo creyendo que así me vacunaría de la incompetencia creativa y que ese era el secreto para ser un gran escritor, leo a Salman Rushdie  a V. S. Naipaul y caigo en la cuenta que me gustaría tener raíces en la India. He tenido un extraordinario mes para lectura y este me ha traído grandes expectativas por los libros que me obsequiaron en su transcurso. Allá voy.



El enigma de la llegada
V.S. Naipaul
UN escritor procedente de Trinidad y de orígenes hindúes, luego de veinte años viviendo en Inglaterra, llega a una casa solariega donde reflexiona sobre el cambio y la muerte.
Aunque me costó un poco el primer capítulo luego de leer el segundo me juré seguir hasta el final en la escritura, pese a todo. Qué gran libro, lúcido hasta el límite, lleno de sorpresas y sumamente inspirador
9/10

Tierras de poniente
J.M. Coetzee
Interesante libro que relata dos historias: la primera de un miógrafo que realiza un estudio sobre la publicidad en la guerra de Vietnam y termina enloqueciendo, y la segunda historia sobre un colono bóer que luego de una expedición fallida en tierra dominada por los hotentotes vuelve para ejecutar su venganza.
Bueno, pero esperaba más de Coetzee. Seguro que porque es su primer libro. Vamos a darle otra oportunidad con Desgracia.
6.7/10

El hombre del salto
Don Delillo
Un hombre que trabajaba dentro de las Torres Gemelas durante el atentado del once de setiembre escapa vivo, totalmente conmocionado, aferrado a un maletín que no es suyo y se dirige a la casa de su ex esposa. Un miembro de un grupo terrorista se prepara para sacrificar su vida en el atentado del 11-S.
Historia atrapante y de lectura rápida que desnuda y expone sentimientos y situaciones a partir de un suceso trágico.
7.5/10

Hijos de la medianoche
Salman Rushdie
Todo me hacía prever que el plato fuerte del mes sería El Enigma de la llegada de Naipaul, pero luego me topo en Internet con que tenía en mi posesión el Booker de Bookers y el Best of Booker y emprendo la lectura de este extraordinario libro. Que grata, grata, gratísima sorpresa. Un libro vertiginoso, colosal, un libro como para aferrarse a él y agradecerlo eternamente.
Saleem Sinai nace a la medianoche del quince de agosto de mil novecientos cuarenta y siete, entre vítores y festejos, al mismo tiempo que la India. Y desde entonces su destino queda ligado ineluctablemente al de su país. De ahí partimos a un relato bellísimo, conmovedor, que además ilustra muy bien la historia de la india y el crisol de sus culturas.
Toda la historia está plagada de símbolos y referencias a sí misma pero hechas de tal manera que difícilmente uno llegará a perderse.
He leído comentarios que dicen que este libro es el Cien años de soledad de la India. Yo por instantes, y a pesar de que debiera conectarme más con la obra del latinoamericano, me sentía mucho más identificado en Saleem Sinai. Personalmente me gustó más (de la calidad no pretendo opinar). El único problema es el final, que es muy similar al de García Márquez.
Nunca olvidare esta frase de la novela:
“He sido un devorador de vidas y, para conocerme, solo para conocer la mía, tendréis que devorar también todo el resto.”
9.2/10

viernes, 6 de abril de 2012

Mis lecturas de Marzo

Un amigo de Kafka
de Isaac Bashevis Singer

Un libro realmente placentero, que me devolvió la esperanza en el cuento. Cómo me hubiera gustado que tuviera diez mil páginas para prolongar el placer exquisito de esa prosa, eso cuentos que a primera vista parecen tan sencillos. No sé si estoy mal, pero a veces lo leí como unas Mil y una noches judías y del siglo XX. Urgente: si alguien tiene más libros de él le ruego que me los preste!!

Puntuación: 9/10

El callejón de los milagros
de Naguib Mahfuz
El premio nobel del 88 retrata en esta simpática novela la vida de los habitantes del callejón Midaq durante la segunda guerra mundial (aunque solo se menciona vagamente y no tiene mucha trascendencia ne el relato).
Una mezcla de historias atrapantes y algunas muy (muuuuy) conmovedoras que me mantuvieron pegado mientras duró la lectura.

TRILOGÍA AMERICANA DE PHILIPH ROTH
Luego de ser un mártir del trabajo todo un fin de semana y luchar hasta el final por mis derechos ante un empleador prepotente y arbitrario pude comprar este La trilogía americana de Philiph Roth, un hermoso tomo con tres novelas avasallantes.


Pastoral Americana
El Sueco Levov es un hombre físicamente imparable, con una mujer hermosa (ex-miss New Jersey), una casa en el campo y dueño de una empresa que fabrica guantes para dama; pero un día ocurre algo que le hace dudar de su felicidad.
Cortázar decía que la novela ganaba por rounds, mientras el cuento lo hacía por knock out. Esto no ocurre en Pastoral Americana, una novela que al empezar el combate te va meciendo, dándote la ilusión de que la lucha no está en sus manos y cuando menos te lo esperas te impacta con tal izquierdazo que no solo te noquea, sino que te deja moribundo mientras te hecha en cara un par de cosas y te manda a rehabilitación por un largo tiempo. Creo que podría morir feliz si algún día escribiera algo que se acercara un poco a Pastoral Americana.
Puntuación: 9.7/10

Me casé con un comunista
Ira Ringold es un hombre duro que se hizo a sí mismo y que luego de pasar por una serie de experiencias, maestros e ideas, se convierte en comunista en la peor época para hacerlo. Su esposa, una actriz de radioteatros y antigua estrella del cine mudo, hará que la furia de la pesadilla americana caiga sobre él.
Mientas que Pastoral Americana te tumba en una, Me casé con un comunista lo hace de a pocos, te da golpes certeros que van destrozandote de a pocos. A mí me sirvió de manual para entender el arte y la literatura y cambio mi visión de estos.
Puntuación: 9/10

La mancha humana
Coleman Silk, ex-decano de una universidad que le debe su prestigio, es condenado a la ignominia por unos comentarios tomados por racistas y desde allí se arma una historia donde se develará un secreto (una mancha) sobre la identidad de Silk que cambiará la visión que teníamos de él por completo.
No fue hasta bien entrada la lectura de este libro que me quede estupefacto y emocionado por todo lo que este encerraba. Tal vez no debí leer estos tres libros seguidos pero aún así fue una experiencia sin comparación.
Puntuación: 9/10

domingo, 18 de marzo de 2012

Mis lecturas de Febrero

Me he demorado mucho para hacer este post y quiero engañarme diciendo que es por culpa de la universidad. En fin, me he prometido hacer un pequeño resumen mensual de mis lecturas y febrero no tiene por qué salvarse.
No sé si es porque febrero es el mes más corto del año o porque he ido a la playa casi todos los fines de semana, pero lo cierto es que he leído mucho menos que en enero, aunque no con menos disfrute. Ahí les va:

Los hechos
de Philiph Roth
¡Realmente sorprendente! Roth se ha convertido definitivamente en mi escritor favorito. Con los pocos libros que leí de él no podía aguantarme a leer la biografía de este genio y exitadísimo emprendí esa aventura. Al principio quedé un poco decepcionado, porque creía encontrar algo así como la vida de Alexander Portnoy, pero luego viene el prólogo y hace explotar mi cabeza. Al final me quedó la duda de la realidad de "Los hechos" que narra el libro, una sensación inexplicable de placer intelectual y la certeza de la necesidad de leer sus demás libros.
Puntaje: 8.5/10


El maestro y Margarita
de Mijail Bulgákov
Una obra verdaderamente exquisita, una obra maestra. Me quedo corto.
Puntaje: 8.9/10

El diciembre del decano
de Saúl Bellow
Sinceramente no me gustó mucho, pero es increíble la capacidad de Bellow para hacerte interesar por el contexto de la historia y como te introduce información fácilmente. Gracias a él se más sobre lo dañino del plomo en la salud, la violencia del Chicago de los años setenta, Rumanía, la Primaverade Praga, y la situación de los países del Pacto de Varsovia durante la "guerra fría".
Puntaje: 7/10

lunes, 30 de enero de 2012

Lecturas de Enero

Philiph Roth. Autor de tres de los libros que leí este mes.

El mal de Portnoy (o El Lamento de Portnoy, según la traducción)
de Philiph Roth
De Roth solo había leído Nuestra Pandilla (o La pandilla según la traducción), me encantó esa sátira política, derroche de ingenio y lucidez, y me prometí buscar más libros de él. Pero si Nuestra Pandilla me pareció genial, El mal de Portnoy me dejó totalmente perplejo, conecté rápidamente con el joven judío que está condenado a ser el niño bueno de papá y mamá y no pude dejar pasar mucho tiempo sin leer ese libro tremendo y depravado en el que abundan las perversiones sexuales y los sentimientos de culpa y necesidad de ser reconocido como “bueno”.
Puntaje: 8.5/10

El mar
de John Banville
Conmovedora historia en la que el pasado se mezcla con el presente articulando una novela de verdad memorable. En mi opinión destacan especialmente las partes en las que narra la relación con su esposa apenas fallecida.
Puntaje: 7.5/10

Meridiano de Sangre
Cormac McCarthy
Monumental. Una western convertido en novela total. Aunque personalmente me gustó más La Carretera, me pareció más contundente.
Puntaje: 9/10

La visita al maestro (o El escritor fantasma, según la traducción, por qué nunca se ponende acuerdo para traducir los títulos de las novelasde Roth)
De Philiph Roth
La primer novela de Roth en la que aparece Nathan Zuckerman. Realmente divertida y atrapante. Obliga al lector a buscar más del autor. Me encantó la parodia que hace (supuestamente) de Saul Bellow.
Puntaje: 7/10
La conjura contra América
Philiph Roth
Excelente. Una ucronía completísima y rica en detalles, que te hacer dudar si en verdad no fue así la historia. Jamás se me acabarán los elogios para Roth, es un señor escritor. Puede mantenerte pegado durante de horas y horas sin perder la intensidad, aunque el final sea un poco forzado.
Puntaje: 8/10

Opiniones de un Payaso
Heinrich Böll
Hermosa crítica a la Alemania de posguerra y a los católicos de la época. Excelente personaje, verdaderamente entrañable. Estilo fluido y tono bastante adecuado a la narración. Gran libro y gran autor.
Puntaje: 8.3/10