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lunes, 5 de agosto de 2013

Libros para las vacas

Cada vez que voy a entrar de vacaciones hago una lista de libros que debo leer antes de que estas terminen. Estoy seguro: hay libros que se deben leer cuando uno está de vacaciones. ¿Por qué? Pues por el tiempo, hay libros que son muy largos (y muy buenos) y que si leemos durante el año, cuando otras tareas nos ocupan, terminaremos en meses y el placer no será el mismo. Hay otros libros que, pueden o no ser largos, nos atrapan de tal manera que estamos dispuestos a dejar de comer, dejar de dormir y cancelar todos los compromisos que se tengan con tal de continuar leyendo.
Estas son mis recomendaciones para las vacaciones:
1.  El cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell
Cuatro novelas imperdibles. En las primeras tres se cuentan más o menos los mismos hechos pero de diferentes perspectivas y la última continúa la historia en el tiempo dejando al lector con ganas de más. Darley, es un joven diplomático, que se enamora de la bellísima Justine, una mujer enigmática que oculta cosas que se irán revelando con cada novela. Intrigas políticas, amor, locura y Alejandría. De verdad imperdible.
2.  El nombre de la rosa de Umberto Eco
Esta es la novela que te puede matar de hambre. En pleno siglo XIV, un monje franciscano llega a un convento benedictino para preparar una reunión entre los enviados del Papa y la cúpula franciscana. Cuando llega se enfrenta a unas extrañas muertes que el abad del convento le confía investigar. Una novela policiaca ambientada en la Edad Media, con sus buenas dosis de discusiones teológicas, erudición al alcance de todos y muchísimo misterio. Imposible parar de leerla, uno desea con todo su ser saber que ocurre y dejará de comer y dormir hasta enterarse.
3.  Vida y destino de Vasili Grossman
Muchas historias entrelazadas alrededor de la batalla de Stalingrado en la Segunda Guerra Mundial, vista desde el lado soviético. Esta novela sí es imposible de leer si no es en vacaciones: mil cien caras y más de ciento cincuenta personajes (no es necesario decir que es rusa). Simplemente colosal. Podría parecer intimidante, pero en ella no cabe el aburrimiento y las emociones siempre están a flor de piel. Cuando la acabé me apenó que no fuera más grande.
4.  Moby Dick de Herman Melville
Llevé esta novela a Mollendo en vacaciones, planeando leerla en la playa, creí que en ella encontraría un buen libro de aventuras marinas que me entretenga un rato. Error. Esta no es solo una novela de aventuras. Sí, las aventuras no faltan, pero las reflexiones, la información dosificada y el ambiente épico hacen de este libro una verdadera delicia.


5.  Hijos de la medianoche de Salman Rushdie
Si alguna vez he estado a punto de convertirme en groupie de alguien ha sido de Salman Rushdie después de leer Hijos de la medianoche. ¡Qué bestia! No podía dejar de hablar de ella, buscaba cualquier oportunidad para contar de qué iba la novela y lo espectacular que era. Saleem Sinai nace, entre vítores y festejos,  la medianoche del quince de agosto de mil novecientos cuarenta y siete, al mismo tiempo que la India se independiza, desde entonces su destino queda ligado al de su patria y las cosas que le ocurran serán reflejo de las que le ocurran a esta. Un relato bellísimo, conmovedor, lleno de magia, política, amor, historia y todo lo que uno pueda pedir.
6.  Doctor Zhivago de Boris Pasternak
Al leer Doctor Zhivago uno se llega a sorprender de lo rápido que puede leer. Y cómo no devorar la vida de Yuri Zhivago, médico que sufre la convulsionada Rusia de principios del siglo XX, con guerra mundial, revolución y guerra civil incluida. Aunque a veces se roza el patetismo, no resta el placer que este magnífico libro otorga, es tan bueno que uno se olvida y perdona, solo quiere que Yuri alcance un final feliz. Muy recomendable.
7.  Bella del Señor de Albert Cohen
De todas estas novelas que estoy recomendado, para mí, sin lugar a dudas, esta es la mejor. No sé si la mejor para leer en vacaciones pero sí la mejor de estas novelas. Cohen es un maestro para describir la mecánica de las relaciones amorosas (en mi opinión mejor que el Proust de Por el camino de Swam). Y no se contenta con eso, sino que fascina y deslumbra con su retrato del ambiente diplomático ginebrino de entreguerras y hace reír con las aventuras de “Los Esforzados”, los locos familiares de Solal, el protagonista de la novela, un hombre apuesto al que ninguna mujer se le resiste y que enamora a Ariane, la bellísima esposa de uno de sus subordinados en la Sociedad de Naciones. Una novela que no se puede comparar con muchas, novela de las que hay que leer antes de morir y que uno salvaría del apocalipsis.
8.  La vida instrucciones de uso de Georges Perec
¿Cómo empezar a comenta La vida instrucciones de uso de Georges Perec? Un libro rarísimo, en el que todo tiene un lugar exacto, en el que hasta el mínimo detalle está calculado matemáticamente. Un libro lleno de historias: extrañas y triviales. Un libro atrapante, pero en el que a veces te pierdes. Un libro rarísimo, ya dije. En él se cuentan las historias de los actuales y antiguos habitantes de un edificio parisino, contadas a propósito de sus habitaciones y los objetos que se encuentra en ellas, esto siguiendo un orden preestablecido por una fórmula compuesta especialmente para el caso que nos dice que habitación, historia, objetos y personajes irán en cada capítulo. El goce intelectual es sencillamente indescriptible.





domingo, 5 de agosto de 2012

Mis lectura de Julio


Un día en la vida de Iván Denisovich
de Alexander Solzhenitzyn
Al terminar de leer este libro me sucedió algo extraño: yo daba vueltas por mi casa ensimismado pensando en lo que acababa de leer y me encontré una pastilla de chocolate de La ibérica, mecánicamente la cogí, le quité el papel aluminio y me la metí a la boca. En ese momento empecé a saborearla  y sentí que era lo mejor que había probado en mi vida. Me sentí inmensamente afortunada. La lectura me había acostumbrado a comer gachas y a tratar de aprovechar desesperadamente los últimos restos de sopa fría y sin sustancia sobando con un pan la miserable escudilla. Ahora comía un pedazo de chocolate y mi alegría era incomparable.
Un día en la vida de Iván Denisovich es el relato de la vida de un prisionero en un campo de trabajos forzados soviético en Siberia. Sus tormentos y sus esperanzas. Un testimonio desgarrador, la degradación que sufre el espíritu humano sometido a la arrolladora máquina estatal soviética que se empeña en desligarlo de su individualidad y oprimirlo hasta dejarlo sin pizca de dignidad.
Este es un libro imprescindible, que toda persona debe leer, uno de esos libros que cambian la vida si se los lee a conciencia y en el momento indicado.

Sostiene Pereira
de Antonio Tabucchi
La novela más conocida del recientemente fallecido autor italiano y amante de Portugal narra la historia de Pereira, un veterano periodista portugués dedicado a escribir la página cultural de un periódico de reciente creación durante la dictadura salazarista. Pereira, recientemente viudo, se dedica a escribir por adelantado necrológicas de escritores que él considera importantes. Todo va bien hasta que contrata a un ayudante, quien está relacionado con la resistencia y el relato se sumerge en una serie de acontecimientos que atrapan, fascinan e indignan.
Notable la maestría narrativa de Tabucchi y su habilidad para meternos en la piel, cerebro y alma de este personaje memorable.
Un buena novela, de fácil y atrapante lectura que nos lleva al Portugal de los treinta y nos hace dar ganas de comer omelette a las finas hierbas.

Vida y destino
de Vasili Grossman
Por más que me he esforzado en recordarlo no doy con la última vez que me puse a llorar leyendo un libro. Pues bien, los tres primero días de lectura de este… no sé cómo expresarlo, poco sería obra maestra, rompí en llanto.
Un colosal texto (tanto por su calidad como por su extensión: mil ciento cuatro caras en la edición de Debols!llo) que narra varias historias que giran en torno a la batalla de Stalingrado en la segunda guerra mundial.
Con más de ciento cincuenta personajes (al mejor estilo ruso) cualquier podría creer que fácil será perderse, pero no es así, la fuerza con la que Grossman nos hace vivir estas historias no nos permite olvidarlos.
Una novela extraordinaria, de las más grandes representantes de su género, testimonio del alma de una época.





El pájaro pintado
de Jerzy Kosinski
Mucho me habían recomendado Pasos de Kosinski y no pocas veces estuve a punto de comprarla, pero cuando por fin me acerqué a hacerlo, alguien más inteligente que yo ya lo había hecho. Arrepentido, estuve buceando en otras librerías, algo que me haga no sumergirme de nuevo en Roth (tengo en lista de espera unas seis que me miran tentadoras todos los días desde mi escritorio) cuando me encuentro con El pájaro pintado. Tan bien me habían hablado de Pasos que me dije que el autor seguro sería extraordinario y valdría la pena intentarlo con esta otra novela.
Hojeando Cómo leer y por qué de Harold Bloom leo que este famoso crítico estadounidense abandonó varias veces la lectura de Meridiano de Sangre por su brutalidad y violencia. Yo, luego de leer la mencionada novela de McCarthy no entendía el porqué de su afirmación y me parecía algo exagerada. Ahora leyendo El pájaro pintado he sentido un sensación como la que experimentó Bloom con la de Meridiano de Sangre. Nunca en mi vida he dejado un libro por lo perturbador de su contenido, pero debo admitir que leyendo El pájaro pintado de Kosinski estuve a punto de hacerlo por miedo a los pensamientos que me atormentarían si continuara. Si lo hice no es porque quisiera, el libro me atenazó y no permitió mi retirada, no pude concretar mis planes de huida porque este maldito libro se hizo de mi voluntad y me obligó a terminarlo.
Un niño de seis años de cabello y ojos oscuros es entregado por sus padres a un hombre que se encargaría de buscarle un hogar para poder sobrevivir la segunda guerra mundial ante la amenaza del holocausto nazi. El niño va a parar a la casa de una supersticiosa señora que lamentablemente muere en un accidente. El niño huye de su casa y va de pueblo en pueblo buscando cobijo. A veces lo acogen, la mayoría no. Pero cuando lo hacen no dura mucho, siempre la tragedia hace su aparición y obliga al niño a buscar otro hogar.
El recorrido del niño por estas aldeas da testimonio del carácter supersticioso y brutal de los campesinos de esta zona y por extensión del hombre en general. Una narración que evidencia como ninguna la podredumbre en la que se revuelca el espíritu humano, capaz de crueldad gratuita y sin límites.